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Virginie Cadouin

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Emma Cherfils

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1/10/2026

Prima de reparto del valor: últimos meses antes del cambio de régimen

Para las empresas de menos de 50 trabajadores, 2026 es el último año en el que la prima de reparto del valor (prime de partage de la valeur, PPV) puede abonarse sin CSG ni CRDS (contribuciones sociales francesas) y sin impuesto sobre la renta para los trabajadores. Para las primas abonadas a partir del 1 de enero de 2027, este régimen desaparece. A día de hoy, no se ha prorrogado. El proyecto de ley de financiación de la seguridad social para 2027 contempla una prórroga parcial, pero nada está decidido todavía[1].

Quedan, por tanto, tres meses para decidir, formalizar y abonar.

Lo que la PPV todavía permite en 2026.

La PPV está exenta de cotizaciones sociales, tanto del trabajador como del empleador, con el límite de 3.000 € por trabajador y año. Este límite se eleva a 6.000 € en dos casos: si la empresa está sujeta a la participación obligatoria en los beneficios (participation) y aplica además un acuerdo de incentivos (intéressement), o si no está sujeta a la participación y aplica un acuerdo de incentivos o de participación voluntaria. Esta exención de cotizaciones no tiene fecha de fin.

Lo que termina el 31 de diciembre es el régimen reservado a las empresas de menos de 50 trabajadores. Para los trabajadores cuya remuneración de los doce meses anteriores al abono sea inferior a tres veces el salario mínimo interprofesional anual francés (SMIC), la prima está también exenta de CSG, de CRDS y de impuesto sobre la renta. El trabajador percibe entonces la totalidad del importe abonado.

Según los textos vigentes, a partir de 2027 la prima seguirá exenta de cotizaciones, pero estará sujeta a la CSG, a la CRDS y al impuesto sobre la renta. Única excepción: el trabajador que ingrese su prima en un plan de ahorro salarial o en un plan de ahorro para la jubilación de empresa no paga impuesto sobre la renta por esa cantidad.

El proyecto de ley de financiación de la seguridad social para 2027 prevé, no obstante, prorrogar un año, hasta el 31 de diciembre de 2027, la exención de CSG y de CRDS para las empresas de menos de 50 trabajadores. En cambio, no prorroga la exención del impuesto sobre la renta. Se trata solo de un proyecto: todavía debe ser debatido y aprobado por el Parlamento, y su contenido puede cambiar. Si se adoptara en su redacción actual, solo las primas abonadas en 2026 seguirían exentas del impuesto sobre la renta sin necesidad de ingresarse en un plan de ahorro.

Las reglas que deben respetarse

La PPV se implanta mediante acuerdo de empresa o de grupo, o mediante decisión unilateral del empleador. Si la empresa cuenta con un comité social y económico (CSE), el empleador debe consultarlo antes de adoptar su decisión unilateral. Es la etapa que exige más antelación.

La prima puede reservarse a los trabajadores cuya remuneración no supere un determinado límite. Su importe puede variar de un trabajador a otro, pero únicamente en función de cinco criterios: la remuneración, el nivel de clasificación, la antigüedad, la duración de la presencia efectiva durante el año transcurrido y la jornada prevista en el contrato. El rendimiento individual no forma parte de ellos.

La prima no puede sustituir ningún elemento de la remuneración ni ningún aumento o prima ya previstos por un acuerdo, el contrato de trabajo o un uso de empresa. Pueden concederse dos primas al año, con un máximo de un abono por trimestre. Para 2026, por tanto, solo queda un abono posible.

Dos puntos que deben comprobarse antes del abono

El primero se refiere a la reducción general de cotizaciones empresariales. La ley añade ahora el importe de la PPV a la remuneración que sirve de base para calcular esta reducción. Para los trabajadores que dan derecho a ella, la prima reduce por tanto la bonificación de la que se beneficia la empresa. Una simulación previa permite medir el coste real.

El segundo atañe a las empresas de al menos 11 trabajadores que no están sujetas a la participación obligatoria. Si han obtenido un beneficio neto fiscal al menos igual al 1 % de su cifra de negocios durante tres ejercicios consecutivos, deben implantar un mecanismo de reparto del valor para el ejercicio siguiente. Esta obligación se aplica a los ejercicios iniciados a partir del 1 de enero de 2025. La PPV es uno de los mecanismos que permiten cumplirla.

El calendario

En concreto, es necesario:

  • fijar el importe, el eventual límite de remuneración y los criterios de variación;
  • redactar la decisión unilateral o negociar el acuerdo;
  • consultar al CSE, si lo hay y la prima se implanta mediante decisión unilateral;
  • abonar la prima a más tardar el 31 de diciembre de 2026.

La PPV sigue siendo uno de los pocos medios para distribuir poder adquisitivo sin cotizaciones sociales. Para las empresas de menos de 50 trabajadores, según los textos vigentes, dejará de ser tan ventajosa después del 31 de diciembre.


[1] Proyecto de ley de financiación de la seguridad social para 2027, texto sometido a deliberación del Consejo de Ministros de 1 de octubre de 2026, artículo 7

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