La Golden Visa se ha convertido en el principal argumento comercial de los promotores inmobiliarios en Dubái. Pero tras la promesa de una residencia de diez años en los Emiratos, la realidad jurídica es más matizada de lo que dan a entender los folletos.
Creada en 2019 y ampliada sustancialmente en 2022, la Golden Visa es un programa de residencia de larga duración que permite a determinadas categorías de inversores, profesionales y talentos establecerse en los Emiratos Árabes Unidos sin patrocinador y sin obligación de presencia mínima. Está regulada por el Federal Decree-Law No. 29 of 2021 y la Cabinet Resolution No. 65 of 2022. Sin embargo, una Golden Visa no es un estatuto fiscal. No determina ni su residencia fiscal ni el régimen tributario aplicable a sus rentas.
Este artículo repasa los requisitos para obtener la Golden Visa, sus ventajas concretas y, sobre todo, los límites que no conviene ignorar.
I. Los requisitos de obtención: ¿quién puede optar a la Golden Visa?
A. Los inversores
La Golden Visa está abierta a varios perfiles de inversores, con umbrales y requisitos que varían según la naturaleza de la inversión.
La inversión inmobiliaria constituye la vía de acceso más frecuente. El inversor debe ser titular de uno o varios inmuebles en plena propiedad (freehold) con un valor total de al menos 2 millones de AED (unos 500.000 euros), según el registro del Dubai Land Department (DLD). Desde febrero de 2026, lo que cuenta es el valor total del inmueble, y no el importe de la aportación personal: un inmueble financiado con préstamo es elegible siempre que su valor DLD alcance el umbral. El inmueble debe conservarse al menos tres años.
En concreto, un piso comprado por 2,5 millones de AED con un préstamo bancario que cubra el 60 % del precio es elegible, porque lo que se tiene en cuenta es el valor del activo y no el capital invertido.
Las demás categorías de inversores son las siguientes: la inversión en una empresa emiratí (500.000 AED como mínimo), el depósito bancario (2 millones de AED inmovilizados durante dos años como mínimo) o una contribución fiscal anual de al menos 250.000 AED acreditada por la Federal Tax Authority.
B. Los profesionales, emprendedores y talentos
La Golden Visa no está reservada únicamente a los inversores. Se dirige también a profesionales cualificados, siempre que acrediten un contrato de trabajo en los Emiratos y un salario mensual mínimo de 30.000 AED (unos 7.500 euros), excluidas las asignaciones de vivienda y transporte.
Los emprendedores pueden optar a ella siempre que demuestren una cifra de negocios anual de al menos 1 millón de AED o hayan captado fondos por un importe mínimo de 2 millones de AED.
El programa acoge además perfiles especializados: científicos e investigadores (por recomendación del UAE Council for Scientists), médicos (con aprobación del Ministerio de Sanidad), inventores (por recomendación del Ministerio de Economía), creadores y artistas que acrediten cinco años de experiencia y obras reconocidas, así como estudiantes titulados con mención de excelencia.
Dicho de otro modo, la Golden Visa abarca un amplio espectro, desde el inversor inmobiliario hasta el investigador, pasando por el emprendedor tecnológico. El requisito común es demostrar una aportación económica, financiera o intelectual a los Emiratos.
II. Las ventajas concretas de la Golden Visa
A. Un permiso de residencia de larga duración, sin patrocinador
La Golden Visa confiere un derecho de residencia de 5 o 10 años, renovable, sin necesidad de recurrir a un patrocinador local. Es un cambio importante respecto del visado de residencia estándar, que está vinculado a un empleador o a un socio local y decae si la relación contractual termina.
Otra ventaja significativa: la Golden Visa no impone ninguna obligación de presencia mínima en los Emiratos. Al titular de un visado estándar que abandona el territorio durante más de seis meses se le anula el visado. El titular de una Golden Visa puede residir fuera de los Emiratos sin límite de tiempo y conservar su permiso de residencia.
En caso de fallecimiento del titular principal, los miembros de su familia conservan su derecho de residencia hasta la expiración del visado, lo que constituye una seguridad adicional.
En resumen
La tabla siguiente compara los tres principales permisos de residencia disponibles en Dubái.
| Golden Visa | Green Visa | Visado estándar | |
| Duración | 10 años (renovable) | 5 años (renovable) | 2-3 años |
| Patrocinador necesario | No | No | Sí (empleador) |
| Presencia mínima | Ninguna | Ninguna | Cada 6 meses |
| Patrocinio de hijos | Sin límite de edad | Hijos varones hasta 25 años | Hijos varones hasta 18 años |
| Coste orientativo | 8.000 a 15.000 AED | 3.500 a 5.500 AED | 2.000 a 4.000 AED |
B. El patrocinio familiar
El titular de una Golden Visa puede patrocinar a su cónyuge, a sus hijos sin límite de edad y a sus padres durante toda la vigencia del visado. Esta ausencia de límite de edad para los hijos constituye una ventaja notable: el visado estándar limita el patrocinio de los hijos varones a los 18 años, y la Green Visa a los 25.
El titular puede también patrocinar a personal doméstico sin límite de número, siempre que acredite ingresos suficientes.
En la práctica, la Golden Visa permite a una familia entera instalarse en los Emiratos sobre la base de una sola inversión o de una sola cualificación profesional.
III. Los límites: lo que la Golden Visa no le proporciona
A. La Golden Visa no es un certificado de residencia fiscal
Es la confusión más frecuente y la más arriesgada. La Golden Visa es un permiso de residencia: confiere el derecho a entrar, residir y trabajar en los Emiratos. No determina su residencia fiscal.
La residencia fiscal emiratí se rige por un texto distinto, la Cabinet Resolution No. 85 of 2022, que entró en vigor el 1 de marzo de 2023. Exige cumplir uno de los siguientes requisitos: acreditar 183 días de presencia física en los Emiratos en un período de 12 meses consecutivos; o, para los titulares de un permiso de residencia válido, acreditar 90 días de presencia junto con una residencia permanente o una actividad profesional en los EAU; o bien demostrar que el centro de sus intereses personales y económicos se encuentra en los Emiratos.
Dicho de otro modo, un inversor francés que compra un piso por 2 millones de AED y obtiene su Golden Visa, pero sigue viviendo y trabajando en Francia, no es residente fiscal emiratí. Sigue siendo residente fiscal francés. La Golden Visa, por sí sola, no sirve de pantalla.
B. La articulación con el derecho tributario francés
Un nacional francés titular de la Golden Visa que conserva su hogar, su actividad profesional principal o el centro de sus intereses económicos en Francia sigue teniendo su domicilio fiscal en Francia en el sentido del artículo 4 B del Código General de Impuestos francés. La jurisprudencia reciente lo confirma: un certificado de residencia emiratí no basta, sino que es preciso demostrar la ruptura efectiva de los vínculos con Francia.
En caso de doble residencia, el convenio fiscal franco-emiratí de 19 de julio de 1989 interviene para resolver el conflicto según una cascada de criterios: vivienda permanente, centro de intereses vitales, residencia habitual, nacionalidad[1].
El certificado de residencia fiscal emiratí, que es el documento oponible a las administraciones tributarias extranjeras, es un documento distinto de la Golden Visa. Debe solicitarse a la Federal Tax Authority, y su obtención exige cumplir efectivamente los requisitos de la Cabinet Resolution No. 85.
Punto de atención
Una Golden Visa sin sustancia (sin presencia efectiva en los Emiratos, sin ruptura de los vínculos con Francia, sin traslado del centro de vida) no le protege frente a una regularización fiscal en Francia. Si se plantea trasladar su residencia fiscal a los Emiratos, la Golden Visa es un paso necesario pero no suficiente. Debe inscribirse en un enfoque global: instalación efectiva, obtención del certificado de residencia fiscal, ruptura de los vínculos con Francia. Sobre estas cuestiones, le remitimos a nuestro artículo «Cómo convertirse en residente fiscal en Dubái».
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La Golden Visa es una potente herramienta de movilidad y de estabilidad residencial en los Emiratos. Sus amplios requisitos de acceso y sus ventajas en materia de residencia y de patrocinio familiar son concretos, y su flexibilidad de uso (sin patrocinador, sin obligación de presencia) la convierte en un mecanismo atractivo. Sin embargo, no constituye, por sí sola, una estrategia fiscal. La residencia fiscal obedece a criterios distintos, tanto en el derecho emiratí como en el francés, y la Golden Visa no exime de ninguno de los trámites necesarios para un traslado efectivo del domicilio fiscal.
El despacho Bruzzo Dubucq asesora a inversores y emprendedores franceses en su instalación en los Emiratos Árabes Unidos, en particular en lo relativo a la estructuración de su patrimonio.


